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¡Da sentido a la técnica multimasking! 3 buenas razones para combinar tus mascarillas faciales

  •  El multimasking te ayudará a ahorra tiempo, ya que podrás añadir diferentes arcillas según la necesidad de la zona del rostro que quieras mejorar, y extenderá la vida del producto, al no gastar un sólo tono en todo el contorno facial, ¡más consciente, más bella!
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El multimasking te ayudará a ahorra tiempo, ya que podrás añadir diferentes arcillas según la necesidad de la zona del rostro que quieras mejorar, y extenderá la vida del producto, al no gastar un sólo tono en todo el contorno facial, ¡más consciente, más bella!

Cuidar por separado la frente, mejillas ojeras o mentón ya no está de moda. Desde hace algunos años (y cada vez con más fuerza) la tendencia apunta a fusionar cremas de tratamiento de formato y aplicación muy simple, y aunque algunas parezcan divertidas, sus resultados están a la vista. Para seguir en este camino de la fusión de tonos, te contamos 3 motivos que dan peso a la corriente del multimasking para que una vez que la pruebes, jamás la abandones.

#1. Ahorra tiempo y producto
Una de las razones principales que explica el boom del multimasking es su concepción ahorrativa, ¿por qué, te preguntarás? Por un lado al mezclar varias arcillas en el rostro, estarás haciendo más eficiente su tiempo de acción. La sencillez a la hora de aplicarlas permite combinar varios tonos en un mismo rostro, de manera que ellas actúen de forma paralela y tras 20 minutos como máximo, todas deberían surtir efecto.

Luego, ahorrarás producto, ya que al aplicar sólo un tono de arcilla - ya sea negra, roja o verde - necesitarás cubrir todo el rostro, no respondiendo necesariamente a las afecciones concretas de cada sector. Recuerda que la piel no es una superficie uniforme y, por ejemplo, la zona T suele ser más grasa que las mejillas, resultando la fusión de arcillas una de las salidas más eficientes para obtener los mismos resultados que si probaras con una distinta cada día.

#2. Entiende a tu piel
La piel es un órgano activo que reacciona a los más mínimos detalles ambientales, por lo cual debes entender que sus necesidades no siempre son las mismas. Pese a tener un cutis graso, normal o seco, la adición de mascarillas también puede variar según temporada. Por ejemplo, al acabar el verano lo más seguro es que necesites exfoliar, o en pleno invierno requieras de un shock de hidratación para dar más vida a la superficie reseca. 

En este sentido, una de las grandes ventajas del multimasking es que se adapta a las exigencias de la epidermis en función cómo la capa más externa de la piel va cambiando. Por ello el mezclar 

#3. Uso cómodo y espaciado
Ya hemos hablado más arriba de la rapidez de sus efectos, sin embargo otra de sus ventajas es que no debes hacerte una esclava de su uso. Al contrario de cremas hidratantes - cuyo uso está acosejado para todos los días y noche - aplicándola dos veces a la semana conseguirás resultados paralelos en las zonas más secas y grasas de tu rostro.  

El boom de las mascarillas ha sido tal que promete seguir extendiéndose más allá del rostro. Hoy, zonas del cuerpo que antes no recibían de sus beneficios, existiendo el producto para tratar manos, pies e incluso uñas, ¿qué te parece su evolución?

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